El reemplazo cultural

El día de ayer, mientras buscaba en el periódico un anuncio de un nuevo crédito automotriz, vi en una de sus páginas, en la sección de entretenimiento, a una nueva banda de raperos afroamericanos provenientes de Los Ángeles, quienes hablan en sus canciones sobre los derechos de los negros y demonizan a los blancos del pasado.

Resulta ser que esta banda de raperos tiene millones y millones de seguidores de muchas etnias, especialmente incluyendo miles de blancos, la mayoría de los cuales, por supuesto, siguen obsesionados con Hillary Clinton y determinados a causar todo tipo de revueltas en todos los lugares donde puedan hacerlo.

En aquel momento, al leer esta nota, algo que por lo general se me hubiera hecho normal, me di cuenta de un segundo a otro, de una realidad sumamente obscura que está tomando forma en nuestros tiempos y en todos los países de occidente, de un genocidio como el que nunca se ha visto en nuestra historia, un genocidio que si no se detiene acabará con todo una raza.

Este genocidio está siendo conducido y orquestado por los gobiernos de izquierda, liderados, al menos a la vista pública, por personajes políticos como Ángela Merkel, canciller alemana, y Justin Trudeau, quienes cuentan con una inmensa popularidad, ya que han engañado a muchas personas con su falsa retórica.

Por su puesto, este genocidio no se está llevando a cabo de manera directa y abierta, como muchos de los genocidios en el pasado, sino que se está llevando a cabo de una manera sigilosa y secreta, fuera de la corta vista del público en general.

Este genocidio no se está llevando a cabo en algún lugar lejano fuera de nuestro alcance, sino en países cercanos, como lo es toda Europa, Estados Unidos y Canadá,  donde los gobiernos han plantado un cáncer diseñado para devorar a su propia gente y a las raíces de aquellos que los formaron.

Este genocidio está diseñado para reducir y eventualmente acabar con los individuos de raza caucásica (blanca) y remplazarles con una mezcla de todas las razas, donde nadie sepa quién es nadie.

El discurso del día en los países de ex mayoría blanca es siempre la diversidad y cómo hay que hacer que ésta crezca y se profundice; sin embargo, jamás escuchamos esta retórica en los países cuya mayoría es otra raza, cualquiera que ésta sea.

Jamás escucharemos en Arabia Saudita, Iraq, Irán, Palestina o Yemen discursos sobre el cultivo de la diversidad y tolerancia ante otras razas y pueblos; nunca escucharemos en Sudán o en ningún país africano que se debe de hacer una inclusión de todos los pueblos del mundo para mezclarse con ellos; nunca escuchamos en China, Japón o  Corea que se debe importar a millones de personas de otras razas para formar una Asia más diversa; nunca escuchamos en Latinoamérica que debemos de atraer a razas de todo el mundo para poblarnos; sin embargo son solo los países ex blancos los que tienen esta retórica.

¿Por qué será esto? ¿Tendrá algo que ver con el antiguo dicho de divide y vencerás?